La realidad de la actualidad es que a los malagueños que buscan una vivienda para larga temporada cada vez es más difícil la búsqueda, posiblemente por la nueva ley que regula los alquileres de viviendas turísticas-

Por ello los escasos inmuebles que quedan, se cotizan a la alza, las zonas más afectadas son el centro de Málaga y la costa malagueña. Por lo que a estas alturas del año,  tanto como el distrito centro, como las barriadas costeras con inmuebles de menos de 600 euros al mes, están agotados según diversas inmobiliarias de la capital malagueña.

Los precios en Málaga ha experimentado un incremento en general de un 20% más,  algunos propietarios que no se han subido a esta cresta, lo harán una vez terminen sus contratos con otros inquilinos. Ya que la demanda ha crecido un 350% desde Enero de 2017, y esto da coyuntura a elevar los precios.

Son muchos quienes ven este modelo de inversión factible, y está regulado de manera atractiva para quien quiera invertir. La zona de la TérmicaTeatinos y Tabacalera son los lugares donde Málaga seguirá creciendo en fachadas y bloques, para atraer a inversores, y a extranjeros atraídos por nuestro clima que quieran comprar en nuestra ciudad.

Pero de momento, la situación económica en los alquileres dependerá del futuro de la “compra de viviendas” Ya que si la banca retoma los préstamos y posibilitar al ciudadano a comprar su propia vivienda, esto, evidentemente, caerá.

Otro de los grandes avatares, es por supuesto los sueldos, aquellos malagueños solteros con sueldos que ronden los 700€ —El 43% de los malagueños no cobran ni siquiera el Salario Mínimo Interprofesional que son: 707,60€— se le hace inviable poder independizarse, siendo la única opción compartir piso, de una manera casi obligada si un joven entre 25-34 años quiere salir de la casa de sus padres y vivir enmacipado.

Pero de momento nadie podrá vaticinar cuándo ocurrirá una mejora de oferta y demanda, aunque los españoles ya sabemos que nada permanece y nada es para siempre.